La fisioterapia traumatológica está orientada al abordaje de lesiones del sistema músculo-esquelético derivadas de traumatismos, procesos degenerativos o intervenciones quirúrgicas.
El tratamiento se basa en una valoración funcional, acompañada de un diagnóstico de imágen, y en la aplicación de intervenciones basadas en la evidencia científica, tales como: terapia manual, ejercicio terapéutico individualizado o reeducación neuromuscular; y también técnicas invasivas avanzadas como la electrólisis percutánea, neuromodulación o punción seca, encargadas de activar procesos biológicos de reparación y analgesia.
El objetivo terapéutico es restaurar la función, optimizar la movilidad articular, recuperar la capacidad de carga del tejido y facilitar la reincorporación segura a las actividades de la vida diaria.